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viernes, 29 de abril de 2016

¡Estoy en emergenciaaa!

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Vas conduciendo tranquilamente, o quizás no tanto pero si atento a las condiciones del tránsito, o quizás no tanto,  cuando, repentinamente, algo tremendo sucede, quizás con ruido tronante o chirriante, quizás no, pero es algo que te supone un peligro mortal.  Eso es una emergencia y frente a ella, si quieres salvar con vida y poder continuar tu viaje libre de todo daño, deberás actuar dentro del segundo de tiempo y, además, con precisión y, creeme, eso no es fácil.
Por si no has llegado todavía a la conclusión, te digo que todo, absolutamente todo accidente sobreviene de alguna emergencia que un conductor no ha sabido enfrentar adecuadamente o no ha tenido tiempo para ello
Una emergencia puede ser que te fallen los frenos, que se te trabe el acelerador, que te encandilen las luces de otro vehículo, que tu vehículo patine, que te veas enfrentado a otro vehículo cuyo conductor se quedó dormido, etc., etc. (imagina otras situaciones de emergencia).

Como te dije al principio, una emergencia es una situación que deberás resolver muy rápidamente, muchas veces dentro de un segundo, y hacerlo bien a la primera, puesto que si así no lo hicieres, lo más probable es que no tengas otra oportunidad.

Ahora bien, yo no te voy a dar soluciones para cada emergencia, eso te lo dejo a ti.  Esto en el entendido que cada emergencia supone un problema que tendrás que solucionar, pero muy distinto es hacerlo en la tranquilidad de tu hogar que en la  retadora realidad.  En búsqueda de la solución a un problema es probable que tengas que recurrir al manual de tu vehículo para conocer mejor sus capacidades de frenos, dirección u otras cuestiones y ese será un buen y útil ejercicio.

Si haces lo que te he recomendado, en la eventualidad de una emergencia, no gastarás tiempo en solucionar el problema, porque ya lo habrás hecho con antelación, sólo tendrás que actuar y, por lo tanto, tendrás muchas más posibilidades de salir con bien de la emergencia que si no lo hubieses hecho.

En todo caso, como dice el sabio refrán: "más vale prevenir que curar" conduce siempre de acuerdo a las condiciones del tránsito,  del vehículo, del clima, de la hora..., nunca discutiendo acaloradamente con alguien ni hablando por teléfono, ni fumando, ni enviando mensajes de texto, nunca muy cansado...